Si bien la historia parece indicar que los primeros tangos aparecieron hacia 1880, en realidad aquellas melodías no eran todavía el tango tal y como lo conocemos en nuestros días.
En 1880 convivían dos tipos de tango. Uno de ellos proveniente del tango andaluz (que le da nombre) y el otro, de la milonga. También había un tango con influencia habaneril y por último, una especie de origen africano. De hecho, la voz tango se encuentra en las culturas africana, hispánica y colonial. Así pues, el tango no nació con valores absolutos y atributos absolutamente propios. Lleva en su interior aguas de muy diversas vertientes.
La milonga no era, originariamente, más que un canto. Comenzó a llamarse tango en la década del 80. Es en esos años cuando la milonga adquiere coreografía y comienza a llamarse tango. De esta forma se inicia la primera época del tango que va, desde 1880 hasta inicios del siglo.

Pero… ¿Dónde y cuando comenzó a bailarse el tango? Haciendo referencia al tango de pareja enlazada, tal como hoy lo conocemos, digamos que primero se bailó entre hombres hasta que la mujer se atrevió a integrarse con el bailarín. Pero aún cuando la mujer acepta incorporarse a la danza, las primeras bailarinas serán chinas cuarteleras. No obstante, había otros lugares donde también se escuchaba y se bailaba el tango como por ejemplo en “Las Academias”.
Cuando el tango ingresa en los salones y accede a los teatros, puede considerarse que ha alcanzado su canonización. Es ya baile público aceptado aunque con una reserva, la de que están prohibidos los cortes y quebradas en determinados ambientes.
En el Tango, el hombre es el que conduce y la mujer es la que seduce. Es el hombre quien dice cuando, dónde y con qué velocidad se realizan los movimientos. Se baila totalmente abrazados, cara con cara y esto está mal visto por esta sociedad. No obstante, el salto ha sido grande. Ha pasado por lugares casi míseros hasta llegar a locales suntuosos.
Los salones fueron, con todo, centros de concentración que colaboraron eficazmente en la difusión de la práctica del tango bailado y dieron un marco apropiado para el estreno de composiciones memorables.

A partir de 1900 y hasta 1920, la evolución del tango ingresa en otro período que se conoce como “Guardia Vieja”. No es posible olvidar otros dos factores que contribuyeron a la difusión del tango: el organito y el disco.
En el período de 1938 a 1940, pequeñas agrupaciones mantuvieron el ritmo más movido, alegre y bailable de la Guardia Vieja.
En 1912, el baile de moda en París es el tango argentino que ha llegado a bailarse tanto como el vals y esta difusión, sorprende incluso a los propios argentinos. Al cruzar los Alpes, el tango motivó la apertura de multitud de academias de baile y es que las damas italianas, no querían ser menos que las francesas respecto de esta danza que originaba todo tipo de comentarios. En junio de 1914 sobrevino la primera Guerra Mundial y las preocupaciones fueron otras. Sin embargo, al finalizar la contienda, el tango estaba decididamente afianzado en Europa.
En los años 20 el tango empezó a introducirse en las casas de Buenos Aires dónde perdió su acrobacia típica de los primeros bailarines. Los movimientos se transformaron más y más en elegancia y sincronización incluyendo el sentimiento y la emoción. Es un baile que no puede realizarse de forma individual, necesita a la pareja.

Al igual que en la mayoría de los bailes es importante diferenciar entre el baile coreográfico y el baile improvisado. En el baile coreográfico las figuras obedecen a un resultado de ensayos previos. En el baile “amateur” las figuras no obedecen a un resultado de ensayos previos sino la improvisación de los bailarines tratando de seducir a la mujer.

 

Tango Argentino

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